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lunes, 12 de octubre de 2015

Moscú, las Siete Hermanas de Stalin y el Anillo de Oro


Ministerio de Asuntos Exteriores. Una de las siete hermanas. Foto tass.ru

Las Siete Hermanas de Stalin

No quiero dejar de reseñar la existencia de las denominadas  Siete Hermanas de Stalin. Son los 7 rascacielos  estalinistas que existen en Moscú y que son un ejemplo  de la arquitectura monumental cultivada durante los años del llamado realismo socialista. Fueron construidos entre 1945 y 1953  mezclando estilos barrocos y góticos rusos, con tecnología de edificios americanos. El más conocido es la Universidad  Estatal Lomonosov de Moscú, que habíamos visitado la noche anterior. .Los Hoteles Ukrania ( hoy es el Radisson Royal ) y Leningrado ( hoy es el Hilton Leningradskaya) ocupan sendos rascacielos y los edificios nº 3 y 5 del cuadro adjunto se dedicaron a apartamentos de lujo para la élite soviética. Hoy son oficinas y departamentos administrativos. Para más información ver: www.absolutrusia.com /conozca las siete hermanas de Stalin .  

Gráfico Russia Beyond the Headlines. http://es.rbth.com

Sobre las 14 horas regresamos al hotel donde  comimos con ganas y gusto. Por la tarde una gran tormenta nos privó de salir a visitar museos.  Al día siguiente salimos con mucha antelación hacia el aeropuerto de Domodedovo,  el más grande y más lejano de Moscú. Esta a 40 Km del centro y el tráfico suele ser intenso y lento. La terminal hervía de gente y tardamos bastante en hacer los trámites. Quizás el más rápido fue el control de salida y ya nos despedimos del grupo con el que habíamos disfrutado de un excelente y recomendable crucero por la Madre Volga. Lo recordaremos siempre. 

 El Anillo de Oro de Moscú 


De nuestra estancia en el verano de 1988, recordaba  varias cosas pero diluidas en la distancia.  Moscú era entonces una ciudad bastante gris y triste.  Pero la última parte de aquel viaje nos llevó a conocer  el Anillo de Oro de Moscú. 

El grupo había menguado, pues los norteamericanos , muy enfadados por los hoteles durante el viaje, no quisieron continuar la ruta. A los demás, nos trasladaron en autobús  hasta Suzdal, donde dormimos y luego a Vladimir para regresar finalmente a Moscú. Allí tuvimos los mejores  hoteles  de todo el viaje y los norteamericanos no los cataron ( hablo de 1988 ). 

Convento de la Intercesión en Suzdal. Foto Wikimedia Commons
En Suzdal nos alojamos en el  Convento de la Intercesión, un hotel cuyas habitaciones eran casas de madera y cada una de ellas con dos habitaciones dobles y a veces triples. Eran de una madera rústica y sólida, con un ambiente muy cálido y acogedor, y rodeadas de jardines. El restaurante estaba situado en el antiguo refectorio, de estilo medieval y bastante grande. Durante la cena cantó un grupo de música coral y religiosa rusa, que nos puso los pelos de punta; aquello sí que era la auténtica Rusia.  Nunca lo olvidaré. 

Al regreso a Moscú nos alojaron en el famoso Hotel Cosmos de 4 estrellas; una inmensa mole de forma oval, para 3.600 huéspedes. Edificado en 1979, con ayuda de arquitectos franceses fue el gran hotel de la ciudad hasta los años 90. 

Si nos ha gustado Moscú, aun más podremos disfrutar con las pequeñas ciudades que, situadas a unos kilómetros de la capital, mantienen una unidad histórica y sobre todo patrimonial y artística. Es una buena forma de conocer la Rusia profunda. 


El anillo lo forman  los 12 pueblos y ciudades,  que vemos en el mapa adjunto. Desde el siglo XI  fueron centros culturales y políticos de Rusia, y son considerados la cuna de la cultura rusa antigua por sus numerosas edificaciones religiosas y sus iconografías.  La mayoría son auténticas ciudades museo y presentan una colección de iglesias, catedrales, conventos,  monasterios y museos, que les han valido a algunas de ellas ser declaradas  Patrimonio de la Humanidad: Vladimir y Suzdal, designadas en  1992;  Sergei Posad  en 1993  y  Yaroslav en 2005. 

Hacia 1970 se comenzó la restauración de esta zona para hacer resurgir las obras de arte que se salvaron de la guerra. Entonces se ideó llamarla “el Anillo de Oro de Moscú “ y es un magnifico complemento a la visita de la gran urbe  y al tráfago de la gran capital. Algunos centros quedan en las orillas del Volga,  como Sergei Posad, Uglich, Yaroslav ó Kostromá y se visitan con los cruceros. Pero se sugiere al menos, la visita de Vladimir y Suzdal por su cercanía a Moscú. 

Catedral de la Dormición en Vladimir. Foto Hd Elen. Wikimedia Commons

Vladimir está a 190 Km de Moscú,  se accede por carretera, la Federal M7, o por tren.Tiene 350.000 habitantes. Es una ciudad industrial con un modelo urbanístico al estilo de la época de Catalina la Grande. Aunque toda la ciudad es de sumo valor, la Unesco ha designado Patrimonio de la Humanidad a tres de sus monumentos: las catedrales de la Asunción o de la Dormición,  y la de san Demetrio, de los años 1158-1161, así como la Puerta Dorada; todas son joyas del arte ruso del siglo XII. En el siglo XVII se levantaron unas 50 iglesias de las que aún quedan una veintena. 

Suzdal está a unos  30 Km al norte de Vladimir siguiendo  por la Federal  M7. Es una ciudad – museo, desde 1967, y fue la sede del Gran Ducado de Kiev; hoy solo tiene 12.000 habitantes. No hay industria y  la ciudad ha mantenido intacta  su estructura de estilo antiguo ruso.  Tiene un Kremlin  y la catedral de la Natividad de la Virgen del año 1100, que está declarada Patrimonio de la Humanidad. La cruza el pintoresco río Kamemke y toda la ciudad merece un buen paseo para disfrutar de sus construcciones y del silencio reparador de sus calles y campos. 

Catedral de la Natividad de la Virgen Theotokos. Suzdal


Aun se mantiene el hotel del Convento de la Intercesión  que, además de las casas de madera rustica que ya he comentado, tiene un edificio moderno de estilo ruso con el  gran jardín . Su restaurante Trapeznaya pasa por ser el mejor de Suzdal.  

El Anillo de Oro es un buen final para el Crucero por el Volga y la visita de las dos grandes ciudades rusas,  San Petersburgo y Moscú. Es un viaje que se debe hacer, al menos una vez en la vida. Nos vemos.


viernes, 9 de octubre de 2015

Moscú, el Metro y otros tesoros


Estación de Metro Kiyevskaya.  Foto plus.google.com

Al día siguiente , tras el desayuno,  desembarcamos del Ms Mtislav Rostropovich, abandonamos el barco que fue nuestro hogar durante la  última semana de crucero. Nuestras maletas fueron trasladadas  directamente al Hotel Renaissance Monarch, un magnifico 5 estrellas donde íbamos a pasar  la última noche moscovita. 

Pero este último día lo aprovechamos bien,  pues comenzamos por conocer el Metro de Moscú.  

 El Metro de Moscú 


El  Metro de Moscú, está considerado uno de los más importantes del mundo. Muchas de sus estaciones se llaman “palacios del pueblo”,  por su belleza y diseños elegantes, el uso de piedras preciosas, mármoles, mosaicos, esculturas y candelabros. Todo este entorno te hace sentir que estás ante un autentico museo subterráneo,  que Stalin brindó al pueblo,  aunque también se dijo que él quiso que fuera suntuoso  evocando el esplendor de  la época de los zares. 

Su pequeña historia 

 En 1900 Moscú ya tenía un millón de habitantes y así, en el año 1912 se comenzó a hablar  de construir un metropolitano para la ciudad. Fue en 1930 cuando  Stalin, viendo a Moscú ya con cuatro millones, se decidió a ponerlo en marcha. Las líneas 1 y 2 se inauguraron en mayo de 1935,  acaban de cumplir 80 años.   Por su gran profundidad puede servir muy bien como refugio  en  las épocas de guerra.   

El Metropolitano es la principal arteria de transporte  urbano de Moscú porque  une el centro con todos los barrios de la ciudad. Su estructura radial  y de circunvalación corresponde  a la planificación histórico- urbanística  de Moscú que ya conocemos. 

En la actualidad  la red del metro cuenta con  12 líneas y un total de 320,5 Km en 196 estaciones, que se distinguen con una M  exterior. Funciona casi 19 horas diarias y un billete  sencillo cuesta actualmente (julio de 2015),  28 rublos,  más o menos 0,35 euros. 

En nuestra visita accedimos al metro por  la estación de Alessandrovski, muy cercana al Kremlin y  descendimos  en algunas de las más espectaculares paradas de la red. Brevemente recordamos las siguientes:  

Detalle escultórico en la Estación Belorusskaya. Foto moscow360.org

Estación Belorusskaya, en la línea Zamoskvoretskaya. Se abrió en 1938 como parte de la segunda etapa del Metro de Moscú. La estación lleva el nombre de la cercana  Estación Belorussky de la que salen los trenes que van hacia el oeste, hacia Bielorrusia y Europa occidental. La estación está decorada con motivos nacionales bielorrusos  y columnas rectangulares recubiertas con mármol rosa. Impresionante grupo escultórico dedicado a los combatientes bielorrusos en la Gran Guerra Patria.

Estación Arbatskaya, junto a la calle Arbat, en la Línea Arbatsko- Pokrovskaya, fue construida en 1953 para reemplazar una  estación más antigua dañada por  los bombardeos alemanes en 1941. Su reconstrucción se hizo pensando en servir como refugio en caso de guerra atómica. De ahí su enorme estructura  con más de  250 metros de andenes y  40 metros de profundidad.  Llaman la atención sus enormes columnas en mármol rojo y un alto techo abovedado decorado con ménsulas ornamentales, relieves florales y lámparas de araña.
  
Estación Kiyevskaya, en la línea Koltsevaya, lleva el nombre de la cercana Estación de Kiev, que sirve a los trenes a y desde Ucrania. Grandes pilonos en mármol blanco y espléndidos mosaicos celebran la unidad ruso-ucraniana. Tanto los mosaicos como los arcos están enmarcados con elaborados adornos de color dorado. Una de las entradas de la estación está adornada  por una reproducción de una entrada de estilo Art Nouveau del metro de París.   

Estación Komsomolskaya , en la línea Sokolnicheskaya,   está ubicada debajo  del núcleo de transporte urbano más activo de Moscú,  la Plaza Komsomolskaya, junto a las terminales ferroviarias de San Petersburgo, Yaroslav  y Kazán. Se inauguró en 1952.  Impresionante vestíbulo central con adornos de estilo barroco, candelabros  y grandes  lámparas de techo. En el andén, el tema del diseño, la lucha de la Rusia histórica por la libertad y la independencia, se expresa en ocho grandes mosaicos.  

Andenes en la Estación Mayakovskaya. Foto Andrey Kriuchenko  Wikimedia Commons


Estación Mayakovskaya,  en la línea Zamoskvoretskaya,  en el Distrito Tverskoy del centro de Moscú. Está considerada como una de las más hermosas estaciones y un buen ejemplo de la arquitectura estalinista. Es una de las más famosas  estaciones de metro en el mundo. El nombre, así como el diseño, es una referencia al futurismo y su prominente exponente ruso Vladimir Maiakovski.  

Estación Teatralnaya   en la Línea Zamoskvoretskaya, llamada así por la cercana Plaza Teatralnaya, la ubicación de numerosos teatros, entre ellos el famoso  Bolshoi. La piedra labradorita y  el mármol blanco de los pilares fue  extraído de la  demolida Catedral de Cristo Salvador. La bóveda de la nave central está decorada con casetones y bajorrelieves en mayólica, con temas de artes escénicas de las diferentes repúblicas de la URSS. 

Estación Kropotkinskaya, en la Línea Sokolnicheskaya, es una de las estaciones de metro más antiguas. Fue  planeada originalmente para servir al enorme Palacio de los Soviets ​​que  iba a levantarse en el  solar de la  demolida Catedral de Cristo Salvador, proyecto más tarde abandonado. Fue nombrada así en honor  de Piotr Kropotkin, geógrafo, filósofo y teórico anarquista nacido en los alrededores.  Las impresionantes columnas recubiertas  con mármol blanco se dice que se inspiraron  en el templo de Amón en Karnak en Egipto.   

Estación Smolenskaya , en la Línea Arbatsko-Pokrovskaya,  fue construida en 1953. Vistosas columnas cuadradas de mármol blanco con esquinas estriadas, cornisas decorativas, y rejillas de ventilación ocultas detrás de apliques ornamentales. El final de la plataforma es un bajorrelieve titulado "Los defensores de Rusia", representa a los soldados del Ejército Rojo en la batalla. 

Una de las 76 esculturas en la Estación Plotschad Revolyutsii

Estación Plotshchad Revolyutsii es una de las estaciones más famosas del metro de Moscú. Lleva el nombre de Plaza de la Revolución, bajo la cual se encuentra. Pertenece a  la línea Arbatsko- Pokrovskaya. La estación está adornada con arcos de mármol rojo y amarillo que descansan sobre pilones en mármol negro armenia. Cada arco está flanqueado por un par de esculturas de bronce, obra del escultor Matvey Manizer,  que representan al pueblo de la Unión Soviética, incluyendo soldados, campesinos, deportistas, escritores, aviadores, obreros y estudiantes. Hay un total de 76 esculturas.


La Catedral de Cristo Salvador


Salimos del Metro en la estación de Kropotkinskaya y topamos de frente con la Catedral de Cristo Salvador. Diseñada por K. Thon en 1893, el templo se ideó como el monumento al valor del pueblo ruso en su lucha contra la invasión napoleónica. Fue construida con donaciones populares.



La Catedral de Cristo Salvador desde la pasarela sobre el Moskova. Autor alvesgaspar. Wikimedia commons

Pero aquella primera iglesia fue  dinamitada por orden de Stalin  en 1931, con el fin de construir el Palacio de los Soviets, proyecto colosal que la guerra impidió realizar. Fue Kruschev el que, en los años 60, situó allí una enorme  piscina que se hizo famosa en toda la Unión Soviética. 
  
En 1994 se decidió reconstruir la Catedral, por medio de contribuciones populares y en el 2000 se abrió de nuevo  al culto, con la asistencia de  Boris  Yeltsin y el Patriarca de Moscú. Es la catedral ortodoxa más alta y más grande del mundo  y una autentica joya,  que a mí me pareció – salvando las distancias - el  Vaticano de Rusia. 

El interior es soberbio ( están prohibidas las fotos ) pero no al estilo ortodoxo puro, pues más parece una  gran iglesia  católica de estilo neoclásico.  

El Museo Pushkin y la  Galería Tretiakov


No lejos de la Catedral, en la calle Volkhonka,  está la Galeria Museo de Bellas Artes Pushkin, el más grande de Moscú dedicado al arte europeo.  El nombre del museo es un homenaje al escritor romántico, sin que el edificio o la colección tuviesen relación con él.  Se inauguró en 1912 y fue enriquecido con obras procedentes del Museo Hermitage de San Petersburgo y otros museos estatales. Sus fondos más importantes están compuestos por obras impresionistas y post-impresionista, incluyendo obras de Van Gogh, Gauguin, Picasso, Dufrénoy, Derain, Matisse etc. 

Museo Pushkin. Foto http://www.eurocarb18.com

Y por detrás de la  misma Catedral, cruzando un puente peatonal con bellas vistas sobre el  Kremlin, el río Moscova y sus barcos de paseo, encontraremos  la Galería  Tretiakov que es considerada el principal depositario de la cultura y  bellas artes rusas en el mundo. La colección de esta galería está conformada por más de 130 mil obras de arte, del rango de la Virgen de Vladimir y la Trinidad de Andréi Rubliov. Un lugar increíble por explorar para todo aquel visitante que ama o tiene como pasión el arte. 

De nuevo en la Catedral del Cristo Salvador nos acercamos hasta Novodevichy, para una preciosa visita.

 El Convento de Novodevichy 


El Convento de Novodevichy, a orillas del río Moscova fue fundado en 1514 por Vasili III en conmemoración de la batalla de Smolensko  contra los lituanos. Y lo que originariamente  fue una fortaleza, acabo por convertirse en un convento de monjas de clausura, destinado a las doncellas aristocráticas que decidían tomar los hábitos. Algunas  por decisión propia y otras, como la hermana de Pedro  I el Grande, confinada de por vida en 1689. 

Convento  de Novodevichy. Foto: Anton Zelenov. wikimedia.org


El recinto está rodeado por una gran muralla de ladrillo con 12 torres blancas terminadas en forma de encajes. Aun más bonito es el interior, con un tranquilo jardín  donde se respira paz y sosiego, lejos del bullicio urbano. Hace de entrada  la iglesia de la Transfiguración  de 1688 , barroca con tres pisos,  en tono rojo, decorados con arcos y encajes en blanco. Lo rematan 5 cúpulas pequeñas adornadas en cobre dorado. 

Interior de la Catedral de Nuestra Señora de Smolensko. Foto EGE


La auténtica maravilla del convento es la Catedral de Nuestra Señora  de Smolensko  de 1550,  con extraordinaria decoración mural del interior, un soberbio iconostasio más el baptisterio y algunas tumbas de zarinas. Otras dos pequeñas iglesias rematan el conjunto, así como algunas elegantes tumbas en el jardín. Una torre campanario de 6 pisos destaca sobre todo el convento.  

 El Cementerio de Novodevichy   

Adosado al convento, aunque independiente, existe un asombroso Cementerio, con el mismo nombre de Novodevichy. Diseñado a finales del siglo XIX,  aquí fueron llegando  los restos de  personalidades del mundo cultural y político, trasladadas cuando Stalin desmanteló los cementerios de Moscú. Y aquí se trajeron a los que no tenían honores para  ser enterrados en los muros del Kremlin. Por ejemplo Nikita Kruschev  y Boris Yeltsin,   que ya no eran  jefes de gobierno cuando murieron.   

 Tumba de Raisa Gorbachova. Foto www.moscow-driver.com

Citemos algunos relevantes personajes allí enterrados: el cineasta Eisenstein, los músicos Shostakovich y Prokofiev;  los escritores Gogol y Chejov; el tenor Chaliapin,  el pianista Rubisntein y el violonchelista Rostropovich.  También Tupolev, ingeniero aeronaútico, creador de muchos prototipos de aviones,  y los políticos Gromiko,  Mikoian, y Molotov. Asimismo la esposa de Gorbachov, Raisa, cuyo esposo  ya tiene lugar reservado junto a ella.  Abundan Interesantes lápidas porque muchas tumbas están rematadas por una estatua del difunto. A veces por un gran busto,  en el que los jerarcas  aparecen en posición marcial con todas sus condecoraciones. Es el cementerio más célebre de Moscú. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

Paseando por Moscú de día y de noche


Monasterio de Novodevichy.

De los Almacenes GUM a la calle Arbat 


Después de darnos una amplia vuelta por la Plaza Roja, íbamos a comenzar  un paseo por el centro de Moscú, preludio de la visita nocturna que nos esperaba antes de regresar al barco.  

Los Almacenes GUM llenan todo un lado de la Plaza Roja,  con su fachada de 250 metros, en estilo neoruso,  que A. Pomerantser  levantó en 1894 utilizando masivamente  granito y mármol. Lo que fueron en principio unos grandes almacenes al estilo fin de siglo, se conviertieron luego  unas clásicas tiendas soviéticas, escasas y languidecientes, como yo las vi en primera visita hace casi 30 años. Luego se transformaron en oficinas estatales y desde 1991 son unos almacenes estilo Centro Comercial,  de bastante nivel, donde todas las grandes y buenas marcas  de lujo están presentes. 

Fachada de los Almacenes GUM en la Plaza Roja.

Tres largas galerías – con cubiertas de metal y cristal -  forman su interior con dos pisos unidos por pasarelas. Pequeñas fuentes, terrazas y adornos florales hacen el resto. Un paraíso de las compras para los rusos millonarios  y algunos turistas. 

Este edificio está rodeado de calles  peatonales que merece la pena recorrer, antes de dirigirnos hacia los bulevares,   que son el primer anillo que rodea la ciudad. 

Tomamos la calle  que lleva directamente  a Treatalnaya , donde se encuentra el Teatro Bolshoi. Obra neoclásica de 1821 - 1824 , está dedicado al Ballet , la Opera y el Teatro,  y es sin duda uno de los más prestigiosos del mundo. Se inauguró en 1825 y se incendió en 1853. Se reconstruyó y  se  descuidó durante muchos años. En 2005 se hizo una restauración total con un coste de 500 millones de euros. Se reabrió en 2011. 

Teatro Bolshoi. Foto Alexey Vikhrov. Wikimedia commons

Siguiendo hacia el norte por la Avenida Tverskaya  encontramos a nuestra izquierda un precioso edificio neoclásico en color rojo,  la  Alcaldía de Moscú y casi enfrente de ella, al otro lado de la calle,  el monumento ecuestre a  Yuri Dolgoruky,  el gran príncipe de Kiev,  fundador de la ciudad en el siglo XII. 

A partir de allí, nos vamos directamente a la zona comercial más conocida de la capital, la calle Arbat .  Esta arteria es una de las más antiguas de Moscú es actualmente una zona  peatonal siempre animada,  con muchas  tiendas, cafés,  restaurantes;  también hay varias esculturas interesantes  y abundan los músicos de calle, solos o en grupo. Tradicionalmnete ha sido una zona bohemia de la capital y en sus alrededores hay varias casas-museo como la Tolstoi, Pushkin, etc., así como algunas iglesias pequeñas y plazas recoletas. Es simplemente una calle para pasear. 

Aquella tarde, antes de realizar una visita nocturna de Moscú, cenamos  en un restaurante próximo a la calle Arbat, no muy lejos del imponente edificio del  Ministerio de Asuntos Exteriores, una  de las Siete Hermanas de Stalin, como se conocen a los siete inmensos rascacielos diseñados en época estalinista, entre 1937 y 1953, de los que  hablaremos más tarde. 

Moscú de noche 


De la calle Arbat, a bordo de un microbús,  llegamos enseguida a la inmediata calle Novy  o Nueva Arbat, una avenida anchísima que une el Kremlin con la periferia S.O.   

Cruzando el río Moskova  entramos en la Avenida Kutuzovsky, así llamada  en homenaje al Mariscal Mijail Kutuzov que venció a los franceses de Napoleón en Rusia, arruinándoles por completo su  campaña de guerra y señalando el  principio del fin de su imperio. A él está dedicada esta inmensa avenida, que se adorna a uno y otra lado, con elegantes edificios residenciales, que en tiempos ocupabann los miembros de la nomenklatura, la élite política  de la época soviética.
  
Centro Internacional de Negocios. Foto studiaexpert.ru
  
Ya estaba anocheciendo y lucían las casas  iluminadas. Desde la avenida Kutuzovski, atravesamos a pie una plaza pequeña, en la que resaltaba la escultura ecuestre del General Bagration, uno de los generales clave  de la Batalla de Borodino frente a Napoleón. Nos acercamos a las orillas del  Moskova y  de pronto, ante nosotros,  apareció como una visión fantasmagórica,  un conjunto urbano muy siglo XXI, profusamente iluminado. Era  el C. I. N. M,  el  Centro Internacional de Negocios, el Manhattan de Moscú, con sus 10 rascacielos ultramodernos, que resplandecían en la joven noche moscovita.  

La creación de este Centro de Negocios fue una idea del gobierno ruso en época de Yeltsin, en 1992. Cercano al complejo  hay un nudo de ferrocarril y carreteras, que tienen conexión directa con los dos principales aeropuertos. Cuenta el Centro Internacional  con oficinas, apartamentos de lujo, restaurantes y servicios de ocio  Es sin duda un símbolo de la nueva Rusia híper capitalista,  de la dinámica reciente  de los grandes negocios. Se puede acceder al Centro desde la Avenida Kutuzovski a través del puente Bagration. 

El Parque de la Victoria y la Plaza  de los Vencedores


Continuamos nuestra visita a lo largo de la inmensa Avenida Kutuzovski, y más adelante  encontramos  el rotundo Arco del Triunfo que conmemora  la victoriosa campaña contra la invasión napoleónica. 

El Parque de la Victoria. Foto Anton Denisov. Wikimedia Commons

Poco después llegamos a nuestra siguiente parada, el Parque de la Victoria. En la colina Poklonnaya, en la década de 1960, se decidió la construcción de un parque dedicado a la victoria contra las tropas de Napoleón.  En los años 80 se remodeló el parque,  para conmemorar también la Victoria sobre los nazis en  la II Guerra Mundial. Más tarde se construyó un museo conmemorativo de la Gran Guerra Patriótica, como los rusos llaman a la II Guerra Mundial en su suelo. 

La Plaza de los Vencedores rodea un gran obelisco de 141,8 metros de altura,  en recuerdo de los 1418 días de combates a lo largo de  los casi 4 años de guerra entre 1941 y 1945.  En lo alto del obelisco, la escultura alada de Niké, la diosa de las victorias. Y a sus pies un San Jorge matando al dragón,  adornado éste con una esvástica.  Es un lugar impresionante,  especialmente de noche, cuando se encienden  las luces rojas para recordar toda  la sangre derramada.  

El gran parque está rodeado de tres edificios religiosos en recuerdo de los combatientes caídos: una iglesia ortodoxa,  la de  San Jorge,  de 1985; una mezquita de 1997 y una sinagoga de 1998.  Por otra parte el lugar es en sí mismo simbólico, pues  la colina Poklonnaya ,   es el sitio donde Napoleón esperó en vano recibir las llaves del Kremlin rendido en 1812. 

La Colina de los Gorriones y la Universidad Estatal Lomonosov


Desde el Parque de la Victoria, dejamos la Avenida Kutuzov y enfilamos la Avenida Minsk, subiendo hasta la Colina de los Gorriones, para visitar el exterior de la famosa  Universidad Estatal.  

Universidad Estatal M.V. Lomonosov

La Universidad Estatal de Moscú, cuyo nombre completo es Universidad Estatal M.V. Lomonósov de Moscú. La mayor y  la más antigua de las universidades de la  actual Federación de Rusia, fue fundada en 1755. En 1940  fue renombrada con el nombre de su fundador,  el científico del siglo XVIII Mijaíl Lomonósov. 

Desde 1953 ocupa uno de los rascacielos más emblemáticos de Moscú. Alcanza los  240 metros de altura, tiene 36 pisos, más de 33 km de corredores y más de 5000 habitaciones, aulas y despachos. Es  una de las "Siete Hermanas " o rascacielos estalinistas de las que hablaremos más tarde.  

La vista nocturna del imponente edificio iluminado es verdaderamente impactante. Es muy interesante también la perspectiva de Moscú que se puede apreciar desde  el "belvedere" o plataforma de observación de la Colina de los Gorriones, junto a la Avenida Kosigin, que tuvimos ocasión de admirar durante nuestra primera visita en 1988. 

Desde aquí recorrimos otros monumentos iluminados como las murallas del Kremlin, el Convento de Novodevichy  o la Catedral de Cristo Salvador, de los que luego hablaremos. Y ya, pasada la  media noche regresamos al barco. Había que hacer maletas....