miércoles, 17 de mayo de 2017

Las Islas Azores 2. La verde Terceira








De las 9 islas que forman el archipiélago, esta fue la tercera en ser descubierta por los portugueses. Y ya se quedó para siempre con ese nombre: Terceira. 

De forma más bien elíptica, tiene unos 380 km2 de superficie y unas dimensiones máximas de 29 kms de este a oeste y 17,5 kms de norte a sur. Sin apenas montañas, solo aparecen algunas elevaciones en su parte central,  no más de 800 metros de altitud, y es de un paisaje suave y sobre todo muy verde. 

Es la mayor de las 5 islas de la zona central azoreana  y su capital Angra do Heroísmo es oficiosamente también la capital del Archipiélago.  Hacia 1460 Terceira fue repoblada por emigrantes portugueses que aprovecharon las zonas más favorables  de costa,  para ubicar puertos estratégicos y núcleos iniciales de población. Estos fondeaderos primarios fueron dos: Angra,  rada natural en la costa sur, protegida por el Monte Brasil y Praia,  en una zona baja de la costa este, que tiene la única playa de cierta amplitud de toda la isla. 

Por su situación oceánica, y por los vientos y corrientes atlánticas, Terceira era paso obligado de las naves que regresaban de Indias,  abasteciendo y reparando a las flotas. A menudo también repostaban allí los galeones españoles que traían las riquezas de América. 

Grabado de Jan Huygen van Linschoten mostrando  Terceira en 1589, con Angra  en primer plano


Como suele suceder, después de la prosperidad llegó la crisis, con el dominio español a partir de 1583. Y sus aguas se infestaron de corsarios ingleses que esperaban el regreso de las flotas americanas. Con el retorno de la monarquía portuguesa al trono en 1641, y los avances de las técnicas de navegación,  las naves irán directamente a Lisboa, sin escalas intermedias, lo que  afectará  a la economía insular. 

En el siglo XVIII, los terceirenses comenzaron a emigrar a América sobre todo a Brasil; pero también a los Estados Unidos. La isla fue protagonista en las luchas entre absolutistas y liberales, defendiendo siempre las ideas y estrategias de estos últimos. Y ya comentamos en el capítulo anterior,  cómo  Terceira  tuvo protagonismo la durante la II Guerra Mundial. Y ya en la posguerra fue lugar de encuentro de personalidades políticas de nivel mundial. 

En enero de  1980, la isla sufrió una fuerte sacudida sísmica de 7,4º en la Escala de Richter. Solo fueron unos 20 segundos, pero la destrucción fue muy importante. 



Detalle de fachadas en Angra do Heroismo

Visitando la Isla Terceira 



La mayorista Portugal Tours  ofrece viajes desde España a la isla Terceira, en   vuelo directo de la compañía azorense SATA, tanto desde Madrid como de Barcelona, en modernos aviones Airbus A320.  

En menos de 3 horas aterrizábamos en  el excelente Aeropuerto de Lajes,  que comparte los vuelos regulares civiles  con los militares de  la Base Aérea que EE. UU y Portugal mantienen  en las Azores. Precisamente aquí  tuvo lugar la famosa   “ Foto de Las Azores “ antes de la Guerra de Irak, un 16 de Marzo de 2003. 

En 15 minutos estábamos ya en Angra do Heroísmo, la capital de Terceira que está unida al aeropuerto por una moderna autopista. Nuestro hotel Angra Azores es un establecimiento clásico pero bien remodelado,  que además tiene dos grandes ventajas: está junto al Ayuntamiento, en pleno centro de la ciudad y además disfruta, en su parte posterior,  de un Jardín Botánico público espléndido. Es por ello recomendable solicitar habitaciones que den sobre este Jardín. 


Un Plan de visita 





Una semana de estancia en Terceira da para mucho y nosotros la planificamos así: 
  • Dos paseos por la ciudad de Angra, al este y al oeste.  En cada paseo encontraremos museos e iglesias interesantes, y hay que prever un  tiempo de visita. 
  • Una ruta alrededor de la Isla  de unos 140 Km  que da para un aprovechado día incluyendo una  buena comida. 
  • Visita de las zonas volcánicas del interior y bajada a la costa oeste para degustar el mejor pescado. 
  • Un paseo en barco para ver Cetáceos  y/o circunvalar la Isla de Cabras. 
Para los más dinámicos hay muchas Actividades en Naturaleza, incluyendo Buceo y Senderismo.

Hay que tener en cuenta, además,  que en las Azores el horario comercial es muy distinto al español. Las tiendas cierran sobre las doce y media  porque la una es  la hora habitual del almuerzo. Por la tarde el comercio cierra sobre las 6 y aparte de algunos cafés, apenas  hay bares para salir de copas. 


 Angra do Heroismo 

Un poco de historia

El lugar elegido por los primeros pobladores fue una cresta de colinas, que se abría, en anfiteatro, sobre dos bahías, separadas por el volcán extinto del Monte Brasil. Una de ellas, la denominada "angra", tenía profundidad para el anclaje de embarcaciones de mayor tonelaje. Angra creció rápidamente, y  fue la primera población del archipiélago  elevada a la condición de ciudad con jurisdicción sobre todas las islas del archipiélago de las Azores. 


Las razones de este vigoroso progreso se debieron a la importancia de su puerto como escala de la llamada Carrera de Indias, centrada en la prestación de servicios de abastecimiento y reaparición de las embarcaciones cargadas de mercancías y de valores. Posteriormente,  los galeones españoles cargados de oro y plata, provenientes de las Indias Occidentales, en una ruta que se extendía de Cartagena de Indias, pasaba por Puerto Rico y Angra, y alcanzaba Sevilla. Para defender  este tráfico de la piratería se levantaron las fortificaciones que cierran la bahía: el llamado Castelo de São Sebastião y el de San Juan Bautista. 


Vista de la zona histórica de Angra, la bahía y Monte Brasil


En la Crisis de sucesión de 1580 la Isla Terceira resistió al dominio español,  apoyando a Antonio I de Portugal que estableció en Angra su gobierno durante dos años hasta la conquista de la Isla por las tropas de Felipe II. Posteriormente Angra es nombrada  capital de la Provincia de las Azores, sede del Gobierno general y en residencia de los Capitanes generales de 1766 hasta 1832. 

En el siglo XIX, Angra se convertirá  en centro y alma del movimiento liberal en Portugal. En 1837 recibiría el título de "muy noble, leal y siempre constante ciudad de Angra do Heroísmo". Charles Darwin hizo escala en Angra en su viaje científico hacia América, a bordo del "HMS Beagle", y recorrió  a caballo toda  la isla.

Con el terremoto de 1980 el 70 % de la ciudad de Angra do Heroismo quedó derruida. La reconstrucción siguió criterios muy estrictos y hoy la ciudad parece nueva, pero conservando íntegramente el estilo de época. Su Casco Histórico es Patrimonio de la Humanidad desde 1983 y es una delicia visitarlo. 

Sus calles están empedradas con adoquinado oscuro, alternado con figuras geométricas en blanco, que prestan un aspecto muy elegante a los pavimentos. Las casas son de una o máximo dos alturas,  blancas y refinadas con vanos de cantería, portalones de piedra gris  y balcones corridos  de hierro forjado.  Las calles discurren en ascenso y descenso desde las colinas periféricas hasta el puerto. Un precioso ejemplo de arquitectura urbana de siglos pasados,  que a mi me recordaba a otra bella ciudad colonial de Brasil: Ouro Preto, también Patrimonio de la Humanidad,  gemela en forma y en fondo de Angra. 



Visitando Angra do Heroismo



La mejor manera de conocer y disfrutar de Angra es un paseo a pie.  Y mejor si lo hacemos en dos veces. Con tranquilidad y curiosidad descubriremos el alma y el encanto de la ciudad. Paseando por sus rúas encontraremos curiosos rincones, cafés, o inmejorables restaurantes, sencillos pero de apetitosa comida. 


Plano General de Angra


Saliendo de la Praça Velha, la Plaza Vieja, el corazón de la ciudad,  tomamos la Rua Direita que desciende directamente hasta el puerto. Ambas, Plaza y Rua,  concentraban las actividades comerciales de la ciudad hasta el siglo XVIII. Hoy exhiben  edificios solariegos, buenas tiendas, la oficina de turismo y agradables establecimientos –  Maça Verde por ejemplo – donde tomar un estupendo café con pastas artesanas y tartas. 


Plano del Centro Histórico


Al fondo, la Plaza de la Alfandega  o de la Aduana ya en el siglo XV,   asoma un mirador sobre el pequeño puerto, presidido por una bella escultura del navegante portugués Vasco de Gama, marchando en actitud decidida,  la figura elegante y airosa, cual si acabara de desembarcar y se encaminara hacia la Rúa Direita. 


Monumento a Vasco de Gama junto al puerto de Angra do Heroismo. Foto EGE


La antigua Alfandega, la  Aduana,  se levanta sobre el muelle. Un gran balcón y el  escudo de Portugal sobre la fachada, dan carácter a este noble edificio. Una parte no fue reconstruida por dentro tras el seísmo de 1981, manteniéndose solamente la fachada. Sus ventanas tapiadas exhiben copias de conocidas obras de Botero y Frida Khalo.  Una buena solución estética al destrozo  del terremoto. 

Justo al lado se encuentra la iglesia de la Misericordia, con su gran fachada azul frente al puerto y el océano. Es un templo imponente que se levantó en el siglo XVIII sobre un antiguo hospital. Su bello interior y obras de arte merecen una atenta visita que suele ser guiada por una voluntaria  del obispado. 



Iglesia de la Misericordia 


Podemos seguir por las calles adyacentes en dirección oeste –  calle de San Juan,  de las Salinas – etc., donde abundan las  buenas tiendas y algunos de los mejores restaurantes de la ciudad como O Chico , Beira Mar,  Tasca das Tias ó Marcelino.  

Ascendiendo de nuevo,  se desemboca en la Rúa da Se, de  la Seo, donde se levanta  la Catedral de Angra . El nombre autentico de esta catedral es Iglesia del Santísimo Salvador da Sé, y es el mayor templo del archipiélago. Fue mandada construir  hacia 1460 por  Enrique el Navegante,  a la sazón cardenal y futuro rey de Portugal. No se terminó hasta el siglo XVI y ha pasado desde entonces por  diversas vicisitudes adversas,  como el robos de su plata, el fundido de sus campanas,  un gran seísmo en 1980 y un incendio en 1984.


Vista de la Sé o Catedral de Angra do Heroismo


Hubo de ser reconstruida  y actualmente aun conserva un pequeño Museo  y unos bellos azulejos  policromados del siglo XVII, típicamente portugueses. Una amplia escalinata da acceso al templo desde la Rúa da Se y una estatua de Juan Pablo II conmemora, en el exterior,  su visita a las Azores en los años 90. 

Saliendo  por el atrio catedralicio y tomando hacia la izquierda por la rúa Carreira dos Cavalos se llega hasta el Palacio Bettencourt,  antigua Biblioteca y actual Archivo Regional. Con una arquitectura barroca de principios del XVIII, tiene un bello pórtico labrado en piedra que la forman dos columnas salomónicas  coronadas de capiteles compuestos y rematada por un arquitrabe. Sobre el está el escudo y las armas  de la familia. 

Arquitectura popular en la capital de la Isla Terceira. Foto EGE 


Justo enfrente está el antiguo Palacio Episcopal, noble edificio que hoy alberga la Dirección Regional de  Educación y Cultura. En este palacio se reunieron en Diciembre de 1971 los presidentes de Francia, George Pompidou y de Estados Unidos, Richard Nixon.   

Aconsejo continuar por esta rúa da Rocha hasta llegar al Mirador natural sobre la bahía de Angra,  el Puerto y los Jardines de Porto Real. Desde allí la  vista es total sobre esta ensenada en la que antaño y durante siglos, anclaron naves y galeones.  Hoy destaca la pequeña playa y al lado el puerto deportivo. La vista se cierra con dos Fortalezas que defendían la entrada al puerto;  por el  lado izquierdo  la pequeña de San Sebastián y por el derecho la mole del Monte Brasil con su castillo de  San Juan Bautista en su parte inferior. 

El paseo por este mirador nos lleva en ascenso hasta  el Largo de Boa Nova.  Estamos en una parte alta de la ciudad y todas las rúas que la conforman, la de Jesús,  de los Canos Verdes y  de los Artistas,  eran antiguamente  zonas residenciales de comerciantes y artesanos. Merece una atenta visita el Museo de Angra, Sección Militar,  que muestra un buena parte de su historia. Allí están los restos del Hospital militar más antiguo del mundo con una sencilla ermita, ambos del siglo XVI. 


Convento de San Gonzalo. Claustro


Aun no hemos salido de la zona cuando topamos con el  Convento e Iglesia de San Gonzalo, que debe visitarse imperativamente. No solo porque fue el primer convento que se construyó en Angra , en 1542 para las Monjas Clarisas, sino porque es una joya en sí mismo. Respetando los horarios, una amable religiosa hace de guía explicativa del interior,  que es lo verdaderamente importante del edificio. Hoy el antiguo convento es una residencia para mujeres ancianas. 

Convento de San Gonzalo. Iglesia.


Frente al sencillo y austero exterior, la iglesia sorprende por la riqueza de la decoración que puso el rey Joao V  en el s. XVIII. La mitad inferior de los muros están cubiertos de paneles historiados de  fantásticos azulejos azules portugueses;  mientras las superiores y el techado abundan en decoración de madera dorada y grandes cuadros pictóricos.  La capilla mayor tiene una curiosa reja  circular  y un gran crucifijo  de posible origen americano  está revestido de plata. El Coro es aun más original. Una sillería coral de madera decorada con pinturas  de estilo fantástico medieval y sobre todo un bellísimo Órgano del siglo XVIII que está exento; así como los altares de Sao Gonçalo  y de la Conceiçao ,ambos dorados y del siglo XVII. 

Desde aquí y para quien se encuentre con fuerzas,  merece la pena realizar un ascenso a pie hasta lo alto del imponente Monte Brasil a través de senderos. Las vistas sobre Angra y la costa circundante son impresionantes.

Aquí terminaba nuestro primer paseo Ya era hora de volver al hotel y descansar del arduo paseo por  las ruas empredradas de esta interesante ciudad.

viernes, 21 de abril de 2017

Las Islas Azores 1. Un archipiélago único y diverso en la inmensidad azul del Atlántico.


Caldera y Lago de las Siete Ciudades. Isla de San Miguel


En  medio de la grandeza vasta y azul del Océano, la madre naturaleza creó unas tierras repletas de belleza,  que esperan a ser descubiertas: el archipiélago de las islas Azores. 

Islas Afortunadas   es  un nombre familiar, entre nosotros,  para referirnos con razón a nuestro archipiélago atlántico: las Islas Canarias.  Pero existen otras ínsulas “afortunadas” en el entorno oceánico. 

Está Madeira,  situada a la altura de las costas atlánticas de Marruecos, y están las islas Azores,   las más septentrionales, en la misma longitud geográfica que la Península Ibérica. También el  conjunto de   islas de Cabo Verde, las más meridionales, frente a las costas de Senegal, así como las llamadas Islas Salvajes, las más pequeñas, un archipiélago de islotes deshabitados situados entre Canarias y Madeira.  

Los cinco Archipiélagos reciben la denominación geográfica común de la Macaronesia que en griego antiguo significa precisamente “ islas afortunadas”, en referencia a su clima benigno, su belleza y sus recursos naturales.  De ellas,  solamente las Islas Canarias son españolas, las otras cuatro forman parte  o han pertenecido ( Cabo Verde es hoy en día un país independiente) a Portugal. 


El Medio Geográfico 


Comparten  estos archipiélagos atlánticos características geográficas comunes como su origen volcánico, el clima subtropical (salvo el de Cabo Verde, claramente tropical), la flora y la fauna. 

Pero además  los archipiélagos de la Macaronesia tienen una situación de gran importancia estratégica en el Atlántico al servir de escala de las rutas que unen Europa, África y América. 



Ubicación de los cinco archipiélagos que conforman la Macaronesia. Foto Wikipedia



Las Azores son un Archipiélago que se sitúa en pleno Océano Atlántico, sobre los 37º y 40º de latitud norte y a una distancia de 1.600 Km de la costa continental portuguesa. De la costa este de Norteamérica la separan casi 4.000 Km. Esto supone una relativa equidistancia de ambos continentes  y en consecuencia un punto de encuentro histórico de rutas y culturas, como veremos más adelante. 

Están estas islas a tan solo 800 Km al noroeste de Madeira.  Todas las Azores están alineadas sobre una zona tectónica de dirección N.O  - S.E., de la que son afloraciones volcánicas de una cordillera atlántica sumergida . Las islas son, en realidad,  las cimas de una enorme cadena de montañas submarinas que se extienden desde Islandia hasta la línea del Ecuador. No extraña por tanto, dado su origen volcánico, que abunden los manantiales termales, los cráteres, conos volcánicos y lavas que conforman sus costas y zonas del interior. Por ello también hay frecuentes temblores de tierra, en general leves, apenas perceptibles, pero que en raras ocasiones, se muestran con fuerza como el histórico Seísmo de 1980. 

Su Clima es oceánico, templado y bastante uniforme, siendo el invierno lluvioso y dominado por vientos del oeste. El verano es tranquilo por la influencia del famoso Anticiclón de las Azores que regula y estabiliza el tiempo de la costa atlántica europea.  En parte se puede entender mediante el siguiente gráfico: 






La Corriente cálida del Golfo que le llega por el suroeste mantiene las temperaturas suaves, que rara vez descienden de los 14º C ni superan los 30º C, a lo largo del año. Por su situación templada y por ser islas, su paisaje dominante es verde y mantiene una gran variedad  de biotopos, ecosistemas y paisajes. 

Pero en otros tiempos  las islas estuvieron cubiertas por inmensos bosques de enebros que crecían hasta los 800 m. de altitud. Hoy en parte han desaparecido o únicamente se hallan a partir de los 500 m. y es que la ocupación humana ha alterado en gran manera el paisaje y la vegetación original de estas islas.  


Una Economía Particular 


La isla de Terceira, que visitamos nosotros,  es más suave de paisajes y de relieves. Sus hermosos prados  verdes,  jugosos y mullidos, mantienen una cabaña ganadera de bovinos que cuenta con  270.000 cabezas, casi tantas como habitantes. 

La Ganadería es por tanto una de las principales bases de la Economía azoreana: la leche , la carne y el queso son tres de las grandes exportaciones de estas islas, con cifras  que impresionan, las 90.000 vacas lecheras producen 250.000.000 de litros de leche al año. En parte se usa para quesos y en gran medida para leche UHT; ambas se exportan a Portugal continental y a otros países de la U.E. Y unas 15.000 reses se destinan cada año a producción de carne, para consumo propio y para la exportación. Se cultiva maíz como pienso para el ganado.  


La Ganadería es uno de los principales recursos económicos de las islas Azores. Paisaje de la isla Terceira


La Pesca es abundante y cercana; se extraen unas 10.000 toneladas anuales. A 15 minutos del puerto ya se está en alta mar y esto es muy importante para la pesca deportiva. Sobre las especies de peces destacan el mero, al atún, el bonito,  el chicharro, el peto y las anchoas. Según la estación todas ellas se pueden degustar muy frescas en los restaurantes de las islas. Y son, sin duda,  una de las joyas de su gastronomía. 

La Industria se centra en la madera, el cuero y  la artesanía,  y  el Sector servicios cada vez depende más del Turismo.  


Unas islas con Historia 


Su situación en el Atlántico otorga a las Azores un alto valor estratégico,  desde que en el siglo XV  se conviertieran en encrucijada de las rutas del expansionismo ibérico, hacia África y América. 

Los portugueses comenzaron a poblar las Azores en  la década de 1430 y posteriormente se les unieron  inmigrantes flamencos, bretones, castellanos, andaluces y gallegos. Aun no se conocía América pero las islas de la  Macaronesia era atractivas para la emigración,  el lugar más occidental del ámbito europeo. Cristóbal Colón visitó las islas Azores en 1493,  a su regreso del primer viaje de descubrimiento.

Con la crisis sucesoria de la monarquía portuguesa del siglo XVI, cuando  los reyes Sebastián I y Enrique I murieron sin herederos al trono, el rey de España Felipe II, por ser hijo de Isabel de Portugal, reclamó su derecho a la corona lusitana. Ante la resistencia de muchos  nobles y eclesiásticos,  invadió el vecino país. Al fin fue reconocido como rey, con el título de Felipe I de Portugal, en 1580.  Solamente las Azores se resistieron durante un breve lapso de tiempo a la nueva monarquía ibérica. 


Desembarco de las tropas españolas en la isla Terceira. Pintura mural en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.


Tres años más tarde las tropas españolas  llegaron a las islas, con una gran flota, al mando del Marqués de Santa Cruz , D. Alvaro de Bazán, vencedor de la Batalla de Lepanto. La conquista fue rápida y supuso la captura de soldados mercenarios franceses, ingleses e italianos, amén de los portugueses. Hasta 1640, durante sesenta años,  se mantuvo la unión  entre ambos países conformando el mayor imperio global conocido hasta entonces. Mientras tanto las Azores fueron un escala segura en la ruta de regreso  de los galeones españoles desde América. Así lo sabían los ingleses que les acechaban constantemente en torno a las  aguas azoreanas. 

En el conflicto sucesorio de principios del siglo XIX, entre absolutistas y progresistas,  las Azores se posicionaron a favor de Dom Pedro, el pretendiente liberal al trono portugués. La Isla Terceira fue escenario de importantes y decisivas batallas en este conflicto dinástico y político. Durante años  estas islas fueron  productoras de naranjas que surtían los mercados del Reino Unido. 


Don Pedro I de Brasil y IV de Portugal. 


A mediados del siglo XIX  llegó el declive económico y comenzó la gran emigración hacia América. Con la II Guerra Mundial recobraron las islas un papel estratégico por su situación  y la Base Aérea de Lajes,  en Terceira,  fue fundamental en la lucha antisubmarina de la RAF inglesa. Esa base militar continúa hoy en día, compartida entre las fuerzas aéreas de Portugal y Estados Unidos. El aeropuerto civil también se halla ubicado aquí y utiliza las pistas de la base  militar.  

Desde 1986 en que Portugal – conjuntamente con España – entró en la Unión Europea, estas islas comenzaron un clima de desarrollo económico al que ahora se suma el turismo. Este progreso se nota sobre todo en la excelente red de carreteras  


Un Archipiélago original 


Con una superficie de 2.344 Km cuadrados, las Azores están formadas por 9 islas que desplegadas a lo largo de 628 Km de océano,  se dividen en tres grupos diferenciados. El grupo del N.O. la forman las islas de Corvo y Flores . En el grupo central están Terceira, San Jorge, Pico, Graciosa y Faial. Por último, el grupo del  S.E. lo forman San Miguel y Santa Maria.




Forman una Región Portuguesa dotada de Estatuto de Autonomía política y administrativa y son una “ Región Ultra Periférica “ de la Unión Europea. Comparten la capitalidad  tres ciudades: Angra do Heroismo  en Terceira;  Punta Delgada en San Miguel  y Horta en Faial. Por su situación central Angra ejerce oficiosamente como capital de las Azores. 

La Población total es de 356.000 habitantes con una densidad alta: 106 hab/kms2. Todas las islas tienen Aeropuerto si bien solo Terceira y San Miguel mantienen conexiones transcontinentales. 

Disponen de 8.500 plazas hoteleras siendo la mitad de nueva construcción y es notable  el turismo rural en las diferentes islas. La UNESCO ha otorgado el título de Reservas de la Biosfera a tres islas del archipiélago: Corvo, Flores y Graciosa. El 16% del territorio terrestre está bajo algún estatuto de protección natural, lo que convierte a las Azores en una de las regiones europeas con mayor porcentaje de áreas clasificadas de la U.E.  



Complejo hotelero en la costa de Angra do Heroismo, capital de la isla Terceira


Por lo que respecta a sus mercados turísticos, si  a finales del siglo pasado la clientela era únicamente portuguesa, hoy apenas llega al 50%. En los últimos años han llegado los turistas suecos, noruegos, alemanes, estadounidenses , canadienses y ahora españoles. Y el crecimiento es importante y sostenido.

De sus valores naturales, de sus múltiples actividades a realizar, de su patrimonio cultural y de su gastronomía hablaremos en próximos capítulos. No os lo perdais.


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