lunes, 14 de febrero de 2011

La Ruta de la Seda: Tashkent, la primera sorpresa




El Airbus directo procedente de Madrid , cubre el trayecto en poco mas de 7 horas. Cuando aterriza en el aeropuerto de Tashkent eran las 6 de la mañana y ya había amanecido. Como típicos occidentales, descendimos la escalerilla del avión con la cámara en ristre, sacando fotos a diestro y siniestro.

Llamaba nuestra atención el avión, un símil de la bandera nacional uzbeka con tres grandes franjas en colores turquesa, blanco y verde billar. Pero… está prohibido hacer fotos en los aeropuertos, estaciones y en el metro; en Uzbekistan se consideran objetivos militares.

El camino aeropuerto – hotel nos dio la primera sorpresa. Tashkent , la capital uzbeka es una ciudad verde , llena de árboles, de anchas avenidas y variadas plazas . Nada que ver con la imagen preconcebida que podríamos tener.

Es una ciudad donde los rusos llegaron en 1868 pero… donde los edificios de tipo soviético brillaban por su ausencia y , sin embargo, todo el mundo conoce y utiliza el idioma ruso.

Antes de terremoto que arrasó la ciudad en 1966, Tashkent era un lugar de casas bajas con patios hacia su interior y que quedaron materialmente arrasadas. Su reconstrucción dio paso a la ciudad actual : amplia, verde, ajardinada y sin tiendas.

Tashkent, capital de Uzbekistán

Tashkent es la 3ª metrópoli de Asia Central y la 3ª ciudad en importancia de la CEI Confederación de Estados Independientes ( ex URSS ) . Su parte moderna no tiene en absoluto ningún aire oriental , ni recuerda en nada a su pasado milenario de caravanas. Ofrece plazas inmensas, avenidas arboladas como bulevares, museos y un Metro que recuerda al famoso de Moscu.

En la historia milenaria del actual Uzbekistan, los rusos representan solo una pequeña parte puesto que llegaron a mediados del siglo XIX. En la época de los Imperios Coloniales, ingleses y rusos se encontraron prácticamente en la actual frontera de Afganistán. Los ingleses no siguieron hacia el norte y los rusos se afianzaron del todo en el Turkestán. Sugiero que nos pongamos en aquella situación. Volvamos hacia atrás un siglo y medio.

La Conquista de Tashkent por los Rusos

Los Rusos avanzaban hacia el sur en octubre de 1864,. Tashkent tenia entonces 100.000 habitantes y unas 300 mezquitas. Todo ello dentro de un perímetro amurallado de 25 kilómetros.

Aunque la villa la defendían 30.000 hombres, en mayo de 1865, los rusos consiguieron colarse por una de las 12 puertas de la muralla. Parece ser que contaron con la ayuda de un “pope” desde el interior y que, además, envolvieron en fieltro las ruedas de los cañones para no hacer ruido al entrar en la ciudad. Tras dos días de combate , los habitantes de Tashkent decidieron rendirse para evitar la destrucción de la ciudad. Así fue como la conquistó el general Mikhail Teherniaïev que apenas tuvo bajas entre sus tropa
s.

La llegada de los rusos (ver fotografía adjunta del cuadro de Vasily Verschchagin: Entrada de tropas rusas en una ciudad uzbeka. 1873) cambió la fisonomía de la ciudad que se convirtió – salvando las distancias – en un intento zarista de emular a San Petesburgo con canales incluidos, avenidas arboladas e iglesias ortodoxas. En ella se instalaron los húsares rusos y, mas tarde, los trabajadores que construyeron el ferrocarril. La parte antigua quedó como arrinconada alrededor del núcleo musulmán y sus mezquitas. En realidad comenzaba el cerco al islamismo uzbeko que habría de tomar un cariz muy duro décadas mas tarde.

Estamos ya en 1917 y la Revolución Bolchevique; a ella se unieron los obreros del ferrocarril y la vida cambió visiblemente , incluidos los vales de racionamiento. La falta de petróleo para las estufas la pagaron los árboles que se talaron con rapidez, haciendo ricos a los industriales de las hachas y sierras. Con el tiempo los árboles fueron reimplantados pero se derribaron las puertas y murallas de la ciudad ; y con ellas varias mezquitas, madrasas y mausoleos.

En 1930, la capital de la República Socialista Soviética de Uzbekistan fue trasladada desde Samarcanda a Tashkent y con ello llegaron las nuevas instituciones y diversas industrias que trajeron consigo a numeroso personal ruso. Este poblamiento se acrecentó en los años de la Segunda Guerra Mundial con la llegada de los evacuados de la Rusia europea y, de este modo, Tashkent llegó a tener, en la mitad del siglo XX, un millón de habitantes.

Pero el 26 de Abril de 1966, un terrible terremoto ( 7,5 de escala Richter ) y sus múltiples réplicas, devastaron la ciudad. Hubo pocos muertos pero sí una inmensa destrucción. Entonces Rusia se volcó con los uzbekos y su reconstrucción dio a Tashkent el aspecto actual ya que , según Moscú, se habría de convertir en el faro del socialismo de Oriente. Estos intentos de asimilación a la rusa se perciben en la ciudad moderna actual ya que, desde Moscú, lograron su propósito de cambio.

La plaza, el teatro, la fuente y el hotel

El Palace Hotel, un elegante edificio de época, aunque profundamente restaurado nos sitúa en el centro neurálgico de la capital. Estamos frente a frente del Teatro Navoi, también de ópera y ballet. Una amplia plaza adornada con una occidental fuente de aguas y colores da forma a un decorado muy teatral que atrae a turistas, ávidos de fotos espectaculares. En tiempos este hotel perteneció a la cadena francesa Meridien y apenas se vio afectado por el seísmo de 1966.

Sin duda habrá mejores hoteles en Tashkent, pero el Palace está en pleno centro y su historia le da un plus de atractivo. Solamente el personal de servicio se ve desbordado cuando coinciden varios grupos de turistas al mismo tiempo; nada que no se pueda solventar con una buena formación y reciclaje de cada gama profesional. Quizás se pueda pensar que los occidentales viajamos con nuestras prisas de siempre y todo lo queremos al minuto o incluso al segundo. Recomendamos paciencia. Uzbekistán es, como muchos países del mundo, un lugar sin prisas; donde la gente no se mueve con cara de velocidad. Y esto algunos viajeros occidentales no lo entienden. Por lo tanto paciencia y no acelerarse inútilmente
.

Continuará con .... Tashkent (2) la ciudad antigua

Foto: Fuente cibernética iluminada al atardecer, en la Plaza del Teatro Navoï.
Al fondo el hotel Tashkent Palace.

1 comentario:

  1. Lo que más me impresiona es que dicen que es un país lleno de paisajes hermosos con los viajes en buen fin voy a aprovechar para ir.

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