miércoles, 22 de febrero de 2012

Exposición de pintura La Ruta de la Seda

Una colección única en el mundo, donde la pintura nace de la leyenda y la leyenda vive eterna en la pintura.

Todos los años, en el mes de enero, la agencia de viajes Byblostours de Bilbao, organiza una exposición con las mejores fotos que sus clientes ha captado durante sus viajes del año anterior. M. Ezzedine, Director General de la agencia, suele acompañar personalmente muchos de esos viajes, en los que participa una clientela selecta e incondicional, que le sigue por todo el mundo, pero principalmente por los países asiáticos y del Medio Oriente.

Este año 2012, la exposición ha dado un salto cualitativo, haciendo realidad un sueño de M. Ezzedine. La muestra ha estado compuesta por una serie espléndida de cuadros de su colección personal sobre la Ruta de la Seda; una colección con una historia muy especial.

Historia de una Colección

Todo comenzó cuando en un viaje a Uzbekistan Mohamed Ezzeddine conoció al pintor Alisher Kulov en el Museo Nacional de Historia de Tashkent, donde este genial artista estaba a cargo de la reorganización de este gran Museo, y de la restauración de los cuadros que Uzbekistan había heredado de la desaparecida Unión Soviética.

Aquel día Alisher invitó al profesor Mohamed Ezzeddine a su galería de arte para conocer su obra. Aquella galería guardaba fascinantes cuadros. Todos ellos encerraban la magia y el pulso de Oriente, la delicadeza en sus trazos daban la mano a la luminosidad y los colores únicos daban vida a las tierras de Oriente.

Al instante comprendió que aquel artista, aquel creador de sueños podría ayudarle a cumplir el gran sueño que él había perseguido. El anhelado sueño de Mohamed consistía en hacerse con una colección de cuadros que relatasen la historia de la Ruta de la Seda y reflejasen la belleza y grandeza de esta Ruta que durante siglos ha sido nexo cultural entre Oriente y Occidente.

Quería ver reflejadas en estas pinturas sus propias vivencias y experiencias cosechadas a lo largo de distintos viajes por la mítica Ruta de la Seda. Tras varias conversaciones, los dos hombres llegaron a un acuerdo mediante el cual Mohamed enviaría a Alisher, regularmente, un relato escrito por él, contando distintas historias de la Ruta de la Seda, en base al cual el segundo debería realizar un cuadro.

Cada historia poseía un contexto diferente con personajes típicos, que daban vida a las antiguas leyendas contadas y vividas a lo largo y ancho de la Ruta. La labor consistía en trasladar al pintor al lugar y al escenario adecuado, para que él mismo diera vida a las leyendas. Cuenta M. Ezzedine, entre otras cosas: “Para cada obra envié a Alisher muestras de telas, zapatos antiguos, fotografías de la época, etc. Para que las imágenes cobraran vida desde la veracidad más absoluta”.

Con toda la información aportada, Alisher remitía un boceto a carboncillo por mensajería al profesor Ezzeddine, sobre el cual éste realizaba una serie de observaciones o anotaciones que el pintor debía de tener en cuenta. Una vez terminada la obra Alisher la registraba en el ministerio de cultura de Uzbekistan y posteriormente la enviaba a España.

Pasados 10 años la colección estaba completa .... En los 37 cuadros se muestran elementos clave para entender la Ruta, como las largas caravanas de mercaderes, la ciudad de Samarkanda, las princesas de la corte Tang o los cuentacuentos que transmitían la cultura oral de pueblo en pueblo. Hoy ante nuestros ojos desfilan los personajes tal y como vivieron, vistieron y se expresaron. Llenos de emoción contemplamos los mercados, los caravansarai, los amigos al anochecer en el desierto, los mercaderes de caballos, los sabios, los artesanos... Todos ellos nos traen el recuerdo de una época legendaria de un momento histórico inigualable.

Nota de la autora

Cuando en Octubre de 2010, estaba yo realizando un periplo por Uzbekistán, tuve la oportunidad de encontrarme por dos veces con un grupo de viajeros bilbaínos, a cuyo frente estaba M. Ezzedine como acompañante y responsable del viaje, organizado por su Agencia. El primer encuentro tuvo lugar en el Palace Hotel de Tashkent y más tarde en la Plaza Po-I-Kalon de Bujara. Ya llevaban casi 20 días haciendo la Ruta de la Seda y aún se les veía frescos y encantados, tanto al grupo como a Mohamed, que, según confirmó, era uno de sus viajes favoritos.

ALISHER KULOV el Artista

Tashkent, Uzbekistán 1966

Estudios de Arte en el Instituto Ostrovsky 1989 - 1995 y miembro honorífico de la Uzbekistan Academy of Arts. Mientras estudiaba estuvo a cargo de las tareas de restauración de los frescos del museo de Historia de Uzbekistan y de las pinturas del Museo de Temúridas. Hoy en día Alisher Kulov está considerado el artista más brillante de Uzbekistan dentro del género épico e histórico. En 1996 fue premiado con la medalla Shukhrat otorgada por el gobierno de la república por su contribución a la conservación del patrimonio artístico uzbeko. Poco después trabajó como restaurador de obras de arte del Museo Nacional de Tashkent en Uzbekistan y en Ia actualidad trabaja para la UNESCO con encargos llevados a cabo en Corea, España, Turquía, Macedonia o Rusia.

Fuente de texto y fotografía: Catálogo de la exposición.


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